La batalla finalmente había terminado, las lanzas de Magia y Leyla atravesaban el cuerpo de la reina insecto vibrando tan violentamente que destruyeron todo su interior, sin embargo esta era una victoria era agridulce para las custodias.
Leyla no había podido esquivar uno de los ataques de la reina teniendo que cubrirse con su brazo el cual se quemó rápidamente, la zona donde llego el rayo estaba carbonizada, y el brazo en su totalidad estaba lleno de ampollas y áreas necróticas, Mavia se había llevado la peor parte, pues en el ataque decisivo un rayo la rozó en el abdomen, carbonizando el área y causando un grave problema al quemar su abdomen y dañar todos sus órganos internos, pudiendo mantenerse con vida gracias al rápido uso del pergamino curativo, que pudo curar sus órganos internos principales.
Leyla al ver a su jefa incapaz de levantarse por el dolor usó su brazo sano para arrastrarla lentamente hacia donde se encontraba William, quien desde que recibió el golpe del insecto del segundo paso había estado inconsciente.
En esta situación necesitaban ayuda urgente, pero ella no podía moverlos rápidamente a ningun lugar, asi que opto por buscar al resto, para lo cual le quitó un pequeño saco a Mavia, del cual sacó varias runas y las activo en medio de los dos, formando un tenue escudo, para dirigirse lentamente hacia las profundidades del túnel mientras tenía una mano dentro de la bolsa de runas.
En su camino se encontró con los insectos que habían escapado del cerco del nigromante e ignorado a Richard, los cuales fueron erradicados rápidamente con el despilfarro de runas, mientras Meyla no dejaba de avanzar, poco después de su avance finalmente encontró a alguien, el nigromante parecía tratar de poner a Richard en la espalda del caballo para poder llevarlo, sin embargo el agotamiento de su energía y el gran cuerpo de Richard le dificultaba el poder hacerlo.
Para cuando Leyla llegó a su lado ya había podido subir a Richard a la espalda del caballo y sin mediar palabra empezaron a avanzar, donde se dio cuenta que el nigromante cojeaba.
—Porque no usas tu pergamino de curación, esa herida se puede agravar.
—¿Los otros dos están peor que nosotros verdad?— Lo único que rompía su fachada fría eran las muecas de dolor que daba al apoyarse en su pierna herida —Ademas es solo una pierna herida, tú has pedido un brazo y aun no lo usas.
Leyla vio su brazo inerte y el dolor que había ignorado empezó a inundarse nuevamente hasta que cerró los ojos, para seguir caminando.
Poco después todo el grupo estaba reunido nuevamente y se usaron los pergaminos de curación del nigromante y Leyla en sucesión, después de lo cual Mavia finalmente pudo moverse y después de una revisión de su estado parecía que sus órganos internos ya no corrían ningún riesgo de colapsar.
Por su parte Richard había despertado, pero no podía moverse, pues cada movimiento que hacía habría las heridas que se habían cerrado con el poder del pergamino, el único que no despertaba era William, incluso después del uso de tres pergaminos parecía que él aun tenia algun problema grave, todos trataron de inspeccionar su estado, pero lo único de lo que pudieron estar seguros es que su vida no corría riesgo en corto plazo.
En la condición de todos que apenas podían moverse fue el nigromante quien tuvo que encargarse del regreso, para lo cual salió de la cueva junto con su caballo, regresando un par de horas después y empezando a trabajar con el exoesqueleto del guardián de segundo paso y de la reina, pudiendo separarlos del resto de su cuerpo, poco después también recogió los cadáveres de los demás insectos de primer paso que habían sido derrotados.
Con todo listo ambos guerreros fueron cargados cuidadosamente en la espalda del nuevo esqueleto gigante del nigromante, mientras que el resto caminaba lentamente a su lado en dirección del campamento, este viaje inició poco después de que el sol saliera y terminó cuando este estaba por ocultarse siendo un poco más largo y lento que el viaje que hicieron cuando vinieron al nido.
Cuando estaban cerca de la ciudad los primeros en salir a recibirlos fueron los guardias de hueso invocados por los nigromantes, y detrás de uno de ellos se encontraba el sacerdote, quien sin mediar palabra hizo un análisis rápido de la condición de todos, decidiendo finalmente ir directamente a William.
—No ha despertado desde que recibió un golpe de algo del segundo paso— la mención del segundo paso hizo que el sacerdote temblara por un instante antes de poner sus manos suavemente sobre el cuerpo de William —Ya usamos tres pergaminos de curación en él, pero sigue inconsciente.
—Que la luz nos proteja y nos salve— La entonación singular fue acompañado de una luz en las manos del sacerdote posadas ahora en la cabeza de William, después de lo cual empezó a gotear algo de sangre de la nariz de William —Necesita descansar, esta en perfecto estado pronto.
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Al terminar estas palabras se dirigió a Mavia poniendo su mano sobre su estómago.
—Guarda nuestra esperanza y futuro— el mismo fenómeno inusual se repitio mientras el rostro del sacerdote empezaba a palidecer y Mavia se encogía de dolor —Estoy feliz que hayan regresado.
Con estas últimas palabras el Sacerdote perdió la conciencia desplomándose si fuerzas, siendo detenido por el nigromante, que se tambaleo al aguantar su peso, antes que pudieran hacer algo los aprendices y algunos aldeanos empezaron a llegar a su lado, el nigromante le entregó el sacerdote a uno de los aldeanos antes de montar en su caballo y echarse completamente sobre el, quien formo un circulo de hueso a su alrededor para que no cayera mientras seguía hacia el pueblo.
En esta situacion la unica que pudo ver el estado del pueblo fue Leyla, mientras avanzaba pudo observar que el pueblo había sido destruido casi en su totalidad, incluso la iglesia de piedra había caído, lo único que se mantenía en pie era el almacén de piedra en el cual se habían escondido los aldeanos, además de eso el suelo aún estaba cubierto por cadáveres de insectos, que eran movidos poco a poco por los aldeanos, para llevarlos lejos, pese a todos cada habitante de Gratidia se movía, incluso nos niños incapaces de apartar los pesados cadáveres de los insectos y los escombros de las casas, se movían de un lugar a otro llevando pequeñas cosas como herramientas y comida a los adultos, muchos de estos niños estaban con los ojos rojos y otros incluso gemían mientras lo hacían, pero no se detenían, en esta contemplación, sintió una mano en su hombro.
—Eres Layla verdad, lamento esto y se que estas muy mal herida, pero al ser la única consciente del grupo necesito que me digas todo lo que sabes para ver si puedo ayudar en algo, te aseguro que no descuidare tu estado.
Leyla sonrió ante esto, seguro ya estaban tratando a sus compañeros, pero siempre era bueno saber si tenían que saber de algun veneno, maldición o alergia, también había ciertos tratamientos que funcionaban mejor cuando las heridas se debían al ataque de ciertas criaturas, por lo que estaba dispuesta a colaborar, solo quedando en silencio un tiempo para organizar todo lo que había pasado en su cabeza antes de contárselo a la sanadora que tenía delante.
Al terminar su historia la mujer delante de ella asintió con la cabeza y salió un momento a dar instrucciones en el tratamiento de los demás, antes de volver con un gran recipiente lleno de una pasta verde, seguida por los aprendices, esto hizo que Leyla apretara los dientes pues sabia porque los había llamado.
—Tu condición es especial, te brindare algunas bebidas para disminuir el dolor, pero este procedimiento puede hacer que te sientas incómoda…
—Lo sé, solo hágalo lo más rápido que pueda y deme toda la bebida que pueda.
La sanadora le dio una gran botella que olía mal y sabia aun peor, sin embargo Leyla era consciente de lo que vendría a continuación por lo que no dudo en tomarla, sintiéndose mareada poco después de hacerlo, en ese momento la sanadora empezó a echar varios líquidos sobre su brazo carbonizado, antes de sacar unos pequeños insectos los cuales hizo que la piquen en el hombro, finalmente hizo una señal y los aprendices agarraron fuertemente sus extremidades y atar una toalla en su boca antes de cerrar los ojos por un largo tiempo y empezar a limpiar y quitar toda la carne muerta de su brazo, el agradable estado de mareo en el que se encontraba fue invadido por un fuerte dolor, trato de liberarse pero los aprendices la sujetaban fuertemente, lo que junto con sus heridas y el cansancio de la incursión la mantuvo impotente.
Los aprendices ya había ayudado a la sanadora antes, algunos de los hombres que ayudaron en la defensa tuvieron que recibir un tratamiento similar debido a que los rasguños dejados por los insectos estaba empezando a pudrir su carne, sin embargo el retener a un aldeano sin energía interna, y el retener a alguien del primer paso eran cosas completamente diferentes, ellos habían visto lo cansada que estaba la custodia, pero la fuerza con la que se agitaba en la cama pese a las drogas y los venenos demostraba el fuerte dolor que estaba sintiendo y la inmensa fuerza natural de alguien que se había establecido en el primer paso, pero eso no era lo peor de todo, lo peor de toda la situación era ver como la sanadora cortaba la carne muerta y carbonizada, y ver como el descuido de alguno de ellos provocaba que la custodia se retorciera de dolor, y la sanadora hiciera un corte más profundo del necesario debido a esto, causando un fuerte sangrado.
Al finalizar la sanadora cubrió con una pasta verde todo el brazo de la custodia el cual ahora no tenía piel en absoluto, antes de designar a los aprendices que se queden y vigilen a la ahora inconsciente custodia, para que bajo ningún motivo se quite esa pasta que cubre su brazo, o sino puede que tengan que amputarlo, advertencia que hizo que los aprendices se pusieran extremadamente nerviosos.
Al llegar la noche Mavia había despertado y pidió que llamaran a las dos custodias que se quedaron a proteger el pueblo y les pidió un reporte de todo.
—Capitana, en la incursión hacia el nido hubieron cuatro heridos, de los cuales solo dos fueron graves, ambos guerreros uno por el ataque de un enemigo del segundo paso y el otro por ataque de múltiples enemigos del primer paso, en el grupo de defensa hubieron cinco bajas de ciudadanos, tres aprendices, una custodia y un nigromante salieron heridos, ninguno de gravedad, además de la pérdida casi total de las estructuras del pueblo y quince aldeanos heridos.
—Cuando volvamos a tener poder de combate y cuando llegara el apoyo.
—El guerrero William estará listo para el combate en dos días, el guerrero Richard en mínimamente una semana, al igual que la custodia Leyla, el resto de heridos se recuperarán en un día aproximadamente. Por otro lado, la ayuda de la base llegará en al menos cuatro a seis días.
Mavia sintió una gran incomodidad pues en caso de algún ataque de represalia no serían capaces de defenderse hasta la llegada de los refuerzos, lo que resultaría en su aniquilación total, lamentablemente no podía hacer mucho, por lo que simplemente despidió a la custodia que vino a hacer el reporte antes de cerrar los ojos para descansar.