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Capitulo 2

Papeles y rosetas, papeles y rosetas por todos lados, en las señales de tránsito, en los monumentos, en las paredes de casas y edificios. Alguien había estado dejando esta mugre por toda la ciudad desde hacía ya una semana, el quién o para qué seguía siendo un misterio. Ya era hora de que algún miembro de los Ángeles se pusiera manos a la obra para llegar al fondo de esto.

= Hemos estado viendo estas porquerías por horas, mejor nos hubiéramos quedado a mirar la pelea entre el vagabundo y el albañil de hace rato = se quejaba Armstrong.

_ No, cuando veo una pelea siempre pierde el que quiero que gane, y esta vez sí aposté mucho por ese vagabundo _ respondió el Líder mientras analizaba uno de los muchos papeles pegados en un árbol de la vereda.

Eran las 6 de una templada tarde en Lukrania, los 3 héroes en 1 habían caminado varias cuadras en busca de alguna pista, corazonada, o misera idea de como dar con el autor de estos actos de vandalismo, pero la paciencia se agotaba, el cansancio afloraba y las buscadas pistas no se manifestaban.

Quien fuera que había hecho todo esto parecía tener unas convicciones bastante arraigadas, aparece en la seguridad del velo nocturno y como un fantasma se manifiesta brevemente antes de desaparecer sin ser visto, sin dejar huellas u otro tipo de rastro hacia sí mismo. Todas las noches, todas las noches durante una semana completa, a veces solo un árbol, a veces el frente entero de una casa, a veces una calle y sus alrededores. ¿Por qué lo hacía? ¿Por qué usar papeles con rosetas? ¿Quería dar algún tipo de mensaje acaso?.

Una cosa era clara, este tipo tenía mucho papel y rosetas a mano, Crownwell hizo este mismo razonamiento y se le ocurrió algo, buscar en las diferentes fotocopiadoras y papelerías de Lukrania, dando prioridad a las que tuvieran cerca algún terreno baldío.

Tras conducir por la ciudad un rato, finalmente llegó a un lugar que poseía estas características. Se puso frente a la puerta, alistó su arma en caso que este vandálico quisiera poner resistencia y porque estaba bastante enojado debido a las horas que tuvo que pasar buscándolo.

Abrió la puerta despacio, el lugar era como cualquier papelería, con cuadernos, lápices y demás artículos para la escuela u otras actividades que exigieran elementos similares, nada sospechoso en primera instancia. Tras un mostrador había una señora de apariencia algo mayor.

_ Buenas _ saludo el Líder mientras se acercaba al mostrador con una sonrisa.

_ Buenas tardes _ la mujer tardó unos segundos pero luego lo reconoció _ Hey, usted es ese de los héroes, Cromel _.

_ Es Crownwell, pero si. Mire señora, yo y mis fieles asistentes estamos buscando a ese pillo que ha estado ensuciando la ciudad con esto _ le entrega uno de los papeles con rosetas pegadas _ Creemos que pudo haber comprado el papel aquí, ¿recuerda a alguien que haya hecho un pedido exageradamente grande de hojas en blanco?_.

_ Mmm, ahora que lo recuerdo…_ la mujer revisa bajo su mostrador en busca de algo, tras alrededor de un minuto se levanta con otra papel entre las manos _ Un señor viene a hacer grandes pedidos cada tanto, nunca tiene dinero para pagar, así que me da estos en forma de pago _ Crownwell toma la nota, parecían garabatos dibujados a lápiz en medio de los cuales estaba escrito un poema, no era la primer vez que veía uno de estos, entre los papeles con rosetas solía venir alguno así mezclado con los demás.

_ Interesante…, pero dígame, ¿por qué acepta esta basura como método de pago?_.

_ Para mi es una muy bonita pieza de arte, señor _ la señora se lo quita de las manos _ Ahora por favor váyase, si no piensa comprar algo claro _.

Los héroes salen del negocio y caminan hasta el baldío de al lado.

= La vieja esa anda en algo raro me parece =.

_ Nah, tener gustos raros no es un crimen desde el 2005, no le des importancia _ pudo observar lo que buscaba, las rosetas crecían en este terreno _ Mmm…_ asentía con la cabeza _ Si, lo que me imaginaba _.

= ¿Que?=.

= ¿Que?=.

Preguntaron Armstrong y el Nerd al unísono.

_ ¿No se dan cuenta? los poemas pretenciosos, el uso de elementos simples para dar un mensaje inentendible, la necesidad casi vampírica de la atención del público _ vuelve a sacar el papel con rosetas pegadas _ No se trata de ningún vandálico, es…,es…un artista conceptual _ el Líder vuelve a tener otra idea al respecto del caso por lo que sube a su auto y regresa al último lugar donde este ``artista´´ había plasmado su marca característica.

Conduce con cierta emoción, estaba muy cerca de desvelar este misterio que lo había tenido ocupado por horas, o al menos eso creía él. Una ventisca desperdiga el ``arte´´, que no estaba correctamente pegado a los objetos donde había sido colocado, por los alrededores, rosetas y papeles, papeles y rosetas, por todos lados, en las calles, en las ventanas, sobre su parabrisas. Estaba harto de ver rosetas y papeles, y por eso estaba contento de poner fin a esta tontería conceptual.

Los surcos de sus neumáticos ya estaban colapsados de aquellas molestas espinas verdes, la gente en las veredas se las despegaba de los cordones de los zapatos, de las botamangas de los pantalones, y ni hablar del infierno en vida que estaban pasando los que tenían ropa de lana.

Por fin divisa lo que estaba buscando, aquel árbol de vereda que había sido víctima de este ``artista´´. Al llegar, comienza a quitar los papeles con rosetas, pinchándose varias veces en el proceso, hasta encontrar lo que buscaba, un poema.

= ¿Otra de esas boludeces?=.

_ Si, pero por algo las está dejando en cada lugar donde actúa _.

El papel decía lo siguiente:

``Siete albas´´

``Siete ocasos´´

``Siete oportunidades de redención´´

``Su rechazo culmina donde la muerte los acepto´´

= ¿Que quiere decir eso?= pregunta Armstrong.

_ No tengo idea, pero debe ser una pista, este tipo quiere llamar la atención, quiere ser buscado _.

= Su teoría es bastante curiosa, señor Crownwell, podría ser acertada, aunque no recuerdo haber visto algo así en las ocasiones que visité el museo de bellas artes = dice el doctor Parriz.

= Capaz no consideraron que este ``arte´´ fuera muy bello =.

Hum, curioso, es cierto que el arte muchas veces termina siendo subjetivo, al igual que la belleza, es difícil definir algo que depende tanto de quien lo ve y juzga, de quien lo ve e interpreta las sensaciones que aquello le causa. Puedes maravillarte con un atardecer o puedes ignorarlos todos los días, es cuestión de gustos, aunque incluso con estos temas tan personales nos gusta que alguien nos diga qué pensar, queremos que alguien con, supuesta, autoridad vea ese atardecer y nos diga que, en efecto, es bello, o por lo contrario, no lo es.

Hay quienes verían estos papeles con rosetas y pensarían que son bellos, que son arte, tratarían de justificarlo con un sentimiento, la expresión de un concepto abstracto que solo un verdadero entendido podría ver y apreciar, curiosamente, la persona de al lado podría considerarlo basura, o tal vez también lo vea bello, pero por razones completamente diferentes y que al primero jamás se le hubieran pasado por la mente.

Pero si alguien de autoridad en el mundo del arte, como los directores de un museo, rechazaran la obra, ¿que pasaría? Algunos mantendrán su postura, pero serían los menos, la mayoría simplemente agacharía la cabeza y aceptaría la opinión de alguien que ven como superior respecto a un tema en el que realmente todos tienen una postura de igual valor al respecto. Y entonces los papeles con rosetas serían arrojados a la calle para pudrirse en el rechazo, ¿como tomaría esto el artista tras ellos?.

_ ¡Eso es!_ exclama Johan.

Esa misma tarde fueron al museo de bellas artes de Lukrania, el lugar estaba cerrado, gran parte del personal, lo que incluye al director, y demás miembros de la alta sociedad artística de la ciudad habían muerto en el ataque que la Mano Matona realizo aquí en sus intentos de inculpar a Dirts Storm.

El Líder estacionó a unos 50 metros de las escaleras del sitio, ya desde esa distancia logró divisar una furgoneta blanca al pie de las escaleras, al caminar hasta ella pudo ver, al igual que sus compañeros, un rastro de rosetas que conduce hasta la entrada del museo, la cual había sido forzada. Llenos de determinación avanzan siguiendo el rastro, escalón a escalón, cada vez más cerca de este extravagante delincuente.

= Yo que vos voy pelando el revólver = advierte Armstrong antes de que entraran al edificio.

_ Es un raro que deja notitas, no creo que…_ una explosión a escasos metros interrumpe sus palabras y lo obliga a acobacharse contra una de las columnas que adornaban la entrada.

La furgoneta había estallado, y no solo eso, cayendo entre las mecidas del viento, iluminando la penumbra de la noche como hadas danzantes, papeles con rosetas, papeles con rosetas encendidos y carbonizándose antes de poder tocar el suelo, otros a los pocos segundos de haberlo hecho, quedando sus cenizas apagadas pero iluminadas por la gran fogarata que desprendía el vehículo.

= Ya me tiene bastante podrido lo de los papeles con rosetas =.

_ Si, a mi también _ dice con sus ojos iluminados en un bello color naranja por las llamas circundantes, iluminación que se pierde al momento que saca su arma y se da la vuelta para ingresar al museo.

Avanza cauteloso mientras sigue el rastro de rosetas, a medida que avanza comienza a oír algo en medio del silencio que encapsulaba aquel lugar, como una brocha recorriendo una superficie. Las rosetas parecían ingresar a la sala en la que la masacre con gas había ocurrido.

_ ``...Donde la muerte los acepto´´_ vocifera Crownwell antes de ingresar al lugar _ ¡Tu!_ exclama al entrar, apuntando con su dedo a una figura de rodillas sobre el piso, parecía estar escribiendo algo.

El hombre en la habitación se pone de pie mientras se quita el polvo de su pantalón con mucha calma. Parecía ser un tipo de unos 40 años, vestido con un buzo blanco con manchas negras, de la misma forma pero si esos detalles eran sus zapatillas, su pantalón era un cargo azul oscuro, casi negro, mas aun en medio de la oscuridad, sus manos estaban cubiertas por unos guantes negros y ajustados.

_ Por fin llega _ agregó en un tono despreocupado y con ciertos aires de presunción, a la vez que se pasaba la mano por el cabello, que era corto con una pequeña cresta.

Junto a él había un tarro de pintura negra con la brocha encima, había hecho uno de sus característicos poemas raros pero en una escala mucho más grande, con todo y garabatos.

_ ¿Me esperabas?_ pregunta el Líder mientras camina a su alrededor.

_ Tenía pensado hacer pública la creación de esta nueva exposición, y en verdad me emocioné cuando la señora de la papelería me dijo que Johan Cromel era quien seguía mis ingeniosas pistas _ respondió el artista, que comenzó a hacer lo mismo.

= Te dije que la vieja sobada se hacía la boluda =.

_ Se dice Crownwell, tarado, y no necesitas ser ingenioso para que se te ocurra dejar un rastro _ le dice mientras patea las rosetas tiradas en el suelo.

_ ¿Un rastro? Claro que no, los poemas eran…_ revisa una bolsa plástica que tenían atada a la cintura _ Maldición, se me rompió _ se lamentaba mientras las espinas verdes caían del objeto.

_ Basta de tonterías. ¿Quién eres? ¿Para qué es todo esto?_.

_ Me apena saber que para usted soy un don nadie, pero no es su culpa, es de ellos _ aprieta su puño con ira _ Ellos me ocultaron, celosos de la profundidad de mis obras. Intentaron encubrir el nombre de…¡Crisento Perez!_ agregó con una mano en el pecho y la otra alzada. El Líder observó confuso al tal Crisento.

_ ¿Estás molesto con los del museo por no exhibir tus papeles con rosetas? Ya están muertos, ¿para qué ensuciar la vía pública?_.

_ ¿Que? No, no no no…¡No!_ cambió su refines por un tono mucho más desesperado _ ¿Usted también? No puede ser ¡No puede!_.

= ¿Qué le pasa al estúpido este?=.

= Creo que está teniendo una especie de…ataque =.

_ ¿Que? ¿Dije algo malo?_.

_ Cree que mi arte es basura, igual que ellos lo hicieron en su momento, igual que esos incultos de las autoridades _ le dijo apuntándole con el dedo, parecía estar a punto de romper a llorar _ Yo lo admiraba, a usted y a los Ángeles de Lukrania. Se supone que traerían cambio, que traerían nuevos paradigmas en esta sociedad podrida y nos liberarían de la opresión del corrupto sistema que nos dice que hacer, como pensar, que arte apreciar _ las lágrimas caían por su rostro mientras extendía su manos hacia Johan, como si suplicara la confirmación de sus pensamientos.

You might be reading a stolen copy. Visit Royal Road for the authentic version.

_ El arte es subjetivo, si a la gente no le gustan tus papeles con rosetas no hay nada que yo pueda hacer, o que cualquier otro pueda _ trataba de explicarle de la forma más comprensiva que le era posible, pero no podía dejar de pensar que todo esto era una estupidez.

_ Basta, basta…¡Basta! ¡Cerdo inculto! No se trata de los papeles con rosetas, ¿acaso nadie puede ver el mensaje? ¿¡Qué tengo que hacer para que se den cuenta!?_ camina hasta la salida de la habitación y sujeta una cuerda que había escondido en la oscuridad, parecía subir hasta el techo.

_ Muy triste lo tuyo, pero ahora…_ le apunta con su arma _ Quedas arrestado por vandalismo a gran escala, y ni hablar de lo de poner explosivos frente a un edificio público, loco imbécil _ Crisento solo lo observa con una mezcla de aflicción y furia. Cuando Johan se le acerca para arrestarlo tira de la cuerda, del techo caen cientos y cientos de papeles con rosetas que sepultan al héroe en segundos.

El artista abandona el sitio secándose las lágrimas, baja las escaleras del museo hacia su furgoneta. Rápidamente recuerda que la hizo explotar, por lo que muy triste se aleja caminando en la oscuridad, dejando caer rosetas de la bolsa rota en su cintura, aunque se terminan más o menos a una cuadra.

Muy lejos de toda esta treta artística, en Trash City. El Professor Mark y Metal Man recorrían las calles de los precarios barrios a las afueras de la ciudad, su andar era casi totalmente a oscuras, el sol desaparecida en el horizonte y las luces de la calle brillaban por su ausencia, apenas estaba la iluminación de los hogares para saber por donde andaban.

Incluso esta zona relativamente ``tranquila´´ no se salvaba de tener algo de crimen por aquí y por allá, curiosamente ninguno de los héroes había podido avistar algo de esto en el tiempo que han estado por el lugar, tal vez las medidas que tanto le criticaban al gobierno como una pérdida de recursos habían servido de algo, tal vez la desorganización de los furrys debido a la ausencia del HPYB había provocado que los maleantes de estas zonas migrarán al centro en busca de mejores oportunidades de triunfar, o quizás era porque 2 héroes andaban por ahí y los delincuentes simplemente los estaban evitando.

La gente no hacía mucho escándalo por la presencia de Mark y Ricardo, apenas unas miradas curiosas desde las ventanas o desde sus entradas, muy diferente a como serían tratados en Lukrania de ser vistos andando así nomas por la calle. Quienes si los recibían con entusiasmo, o al menos a uno de ellos, eran las ratas, las cucarachas, las moscas y otras alimañas. Filas de estas plagas se aglomeraban junto a Mark, como un perro recibiendo a su dueño.

El héroe las recibía con una sonrisa, les hablaba en un dialecto inentendible, ¿era el idioma de esos animales? Quien sabe, al menos a Metal Man no le importaba en lo más mínimo, él solo seguía caminando con la vista al frente, su imperturbable rostro exhibía su mueca natural de seriedad y pocos amigos.

Tras caminar por un rato al fin consiguen llegar a su destino, iluminado por la luz tenue del ocaso de un lado y la luna llena por otro se alzaba aquel antiguo sitio de abastecimiento de carne, uno de los vestigios de la época en la que este lugar era parte de Lukrania y no su peligroso y vergonzoso vecino.

Mark observa el sitio con cierto desprecio, como vegano y amante de los animales lugares así le repugnan, inclusive este que hace años estaba fuera de funcionamiento. Por su parte, Metal Man, inclinaba la cabeza mientras analizaba el lugar, ¿para ver esto los había hecho venir Pie Afanado? Ya que no quería acompañar a Crownwell en su búsqueda del vandálico de las rosetas no se arrepiente de haber venido.

Mientras buscan la entrada principal aparece Pie afanado.

_ ¡Ah!_ grita Metal Man.

_ ¡Ah! ¿¡Que paso!?_ pregunta nervioso el chico.

_ Nada, no verte venir, muy oscuro, y la noche también _.

Tras saludarse de forma adecuada y ponerse al tanto sobre algunos sucesos, el chico comienza a contarles su encuentro con aquel espectro que habita dentro del edificio con lujo de detalle, y exagerando un poco sus acciones para ``enfrentarlo´´.

Mark escucha su relato con atención, aunque sin dejar de dudar un poco de las palabras del joven, a Metal Man le da igual y se queda ahí parado a esperar que le digan que puede entrar al lugar.

_ Muy interesante, joven Pie afanado, pero me resulta curioso que tu friend no haya visto nada a pesar de estar por ahí _.

_ A mí también, pero les digo la verdad, vengan _ el chico los guía hasta la entrada para camiones, aquí les muestra la reja de alambre que aquel ser corto con su hoz en su intento de acabar con él.

_ Mmm, What do you say, Metal Man?_ el héroe del metal solo alza sus hombros en señal de indiferencia.

Los 3 regresan al frente de la entrada principal, la historia del chico sonaba muy fantasiosa, pero el Professor Mark sabe que no les mentiría a ellos, o al menos no de una forma tan estúpida, por lo que al final se deciden por entrar y darle un vistazo al interior del frigorífico.

La oxidada puerta estaba algo dura por los años, pero no es nada que el héroe del metal no pueda solucionar. La puerta abierta de par en par deja escapar una corriente fría, demasiado fría, algunos de los pequeños animales que seguían a Mark se retiran de inmediato.

_ Mugroso…_ murmura Metal Man antes de ingresar, era un muy acertado análisis del lugar de su parte, Mark lo sigue sin perder su elegante tranco, pero alguien se queda atrás.

_ ¿Stolen foot? ¿No vendrás?_.

_ E-es que…me da miedo. ¿Me puedo quedar acá? Po favo _.

_ Bone, restu ĉi tie kaj rigardu la malantaŭon _.

El lugar estaba muy oscuro, la única luz que había era la que ingresaba desde afuera, no servía de mucho, pero ayudaba a dimensionar lo grande que era este sitio. Mark se transformó en un gato para tener una mejor visión en la oscuridad, Metal Man se quitó sus lentes oscuros, tenerlos puestos todo el tiempo hizo que sus ojos se acostumbraran a ver con poca luz, y aunque de esta forma su identidad secreta estaba desprotegida no había nadie de quien tuviera que ocultarla.

Los héroes iban de sala en sala, solo encontraban mugre y cosas viejas. Entre vueltas llegaron hasta la entrada para camiones que habían visto antes desde afuera, la luz de la luna impactaba de lleno en el alambrado cortado, dejando un patrón de sombras en la pared contraria.

_ Parecer que Pie afanado decir pavadas nomas _ le dice Metal Man al skinwalker.

_ I don`t know, parecía muy convencido cuando nos lo contaba, no creo que haya intentado engañarnos con este tipo tan infantil de falacias _.

_ Mmm, no se, para mi ser pavadas _ Ricardo comenzó a caminar de vuelta a la salida, Mark se quedó, había algo en este lugar que lo tenía intrigado, quizás era el extraño frío sepulcral que aún prevalecía, o la ausencia de cualquier tipo de insecto u otro animal.

_ G’ho una bruta sensaziun…_ y no se equivocaba.

Cuando Metal Man ya veía sus propios pies iluminados por la luz que ingresaba por la entrada sintió un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo, otra helada brisa se manifestó de la nada y enfrió su gran espalda, a la vez que hizo tiritar a Pie afanado.

El héroe del metal se volteo, realmente sin saber que buscaba o quería ver, fue algo instintivo, esa sensación de cosquilleo en la nuca que te dice cuando algo está detrás de ti, pero al darle una buena ojeada al lugar no noto nada raro.

Continuo caminando hasta la salida, ya estaba pensando lo que le diría a Pie afanado por hacerlos caminar hasta ahí a esas horas para no encontrar nada, ni siquiera algo que valiera la pena golpear. La sensación volvió, el escalofrío recorrió sus músculos una vez más, su piel se erizó ante el aire frío que parecía remolinear dentro de este antiguo frigorífico, su fastidio ante la rara situación iba aumentando, aunque de momento no alcanzaba para sacarlo de su inamovible expresión de seriedad.

Continuó su avance cuando de golpe la oxidada puerta que costaba mover se cerró frente a él. Metal Man trató de abrirla con un poco de fuerza como lo había hecho antes, fue inútil, parecía estar mucho más entrancada ahora. Pie afanado se estaba recuperando del susto que le dio la puerta al cerrarse de golpe, al hacerlo trató también de forzarla a abrirse, no tuvo éxito.

El héroe del metal no insistió en seguir forzando la entrada, en vez de eso, tomó su cadena y se puso a esperar que quien fuera tan valiente o estúpido de encerrarse con él se presentara.

En la pared sobre la puerta comenzó dibujarse algo de la nada, brillaba en color blanco pero a su vez no iluminaba casi nada a su alrededor. Metal Man observaba estoico como aquel dibujo se completaba, una E redondeada, como un cuarto creciente, con detalles cuidados que adornaban la letra, El área ocupada por la E se desgarró, algo la había cortado, pero no a la pared de ladrillo donde estaba, era como si la propia realidad se abriera para dar paso a lo que se venía.

Una figura sombría emergió de la grieta, incluso en la oscuridad su pálida piel era contrastante con el resto de sus oscuras ropas y su cabello, que dejaba caer un mechón sobre su cara mientras que otro se levantaba como un jopo. La casi inexistente luz que aún prevalecía se veía reflejada en el filo plateado de la gran guadaña que traía consigo, el arma tenía una gran abertura de forma irregular en medio de la hoja, tal como Barry les había dicho.

El ser y Metal Man permanecieron inmóviles, sus ojos puestos sobre el otro, como si se analizaran o esperaran a que el otro haga el primer movimiento. El espectro de las sombras fue el primero en atacar de un guadañazo que Metal Man consiguió esquivar por poco, su piel es muy resistente pero no quiere arriesgarse. Un segundo guadañazo termina atrapado entre las cadenas del héroe, Metal Man aprovecha esto y comienza a hacer girar al espectro por toda la habitación hasta impactarlo contra una pared. El retumbar del golpe resuena en los alrededores y levanta bastante polvo.

Metal Man le da un tirón a su cadena, esta vuelve a él sin resistencia alguna, y sin nadie atado a ella. El héroe se rasca la cabeza con confusión, luego camina hasta donde había sido el impacto, no había nada. Tensa su cadena mientras se pone en guardia, una mueca de enojo se dibuja en su rostro. De la oscuridad y de forma repentina vuelve a emerger aquel ser, le da una serie de guadañazos que el héroe consigue bloquear con su cadena. Intenta sujetar el mango del arma, pero el espectro le corta la palma de la mano en un movimiento rápido, la parte de arriba también parece tener filo.

Metal Man retrocede entre gruñidos, observa la sangre brotar de su mano, no recordaba la última vez que alguien había podido lastimarlo, ni siquiera sabía si se había lastimado alguna vez, y este sujeto lo había hecho tan fácil y rápido. Los dientes rechinan mientras son apretados con ira, los puños truenan al cerrarse con fuerza, los eslabones suenan mientras la cadena se sacude violentamente. Aquel ser solo observaba la escena desde lo alto, finalmente decide volver a atacar, Metal Man responde tirando cadenazos al aire con gran fuerza y violencia, el espectro debe cesar sus intenciones y concentrarse en esquivarlos.

Los eslabones se enredan en algo que traía colgando sobre su espalda, el héroe del metal lo tira hacia él y lo toma por el cuello, tras esto, entierra el puño en el muro más cercano con tanta fuerza que lo atraviesa con todo y sujetado. El ser vuelve a empuñar la guadaña, pero no para atacar al héroe, en vez de eso realizó un corte en el suelo, de la cortada emergieron unas manos de aspecto sombrío y demoníaco que lo sujetaron y metieron a la abertura con ellas. Metal Man no lo soltaba, y debido a esto terminó con medio brazo atrapado en el piso, o más bien, en aquel portal que el espectro había abierto sobre este.

El héroe forcejeaba entre gruñidos y gritos graves, con un brazo atrapado y medio cuerpo metido en la pared estaba vulnerable. Detrás de él se abrió otro portal en el piso, el espectro salió de él lentamente, al emerger por completo, un par de manos arrojó la guadaña fuera de la abertura, que tras esto se cerró, él la atrapó en el aire y se puso en posición para terminar con Metal Man.

Se podía oír como la hoja afilada cortaba el aire al ser alzada. Ricardo se retorcía con fuerza pero no podía liberarse en esa posición tan incómoda. El espectro pronunció unas palabras que no pudo oír bien, pero no era español. Cuando estaba por dejar caer todo el peso de la hoja sobre su cuerpo, una pequeña criatura saltó desde la oscuridad y se le pegó a la cara, bloqueando su visión y causando que fallara el ataque, cuando por fin se la pudo sacar de encima vio lo que era, una ardilla voladora. El pequeño mamífero mordió su dedo y se lanzó al suelo, él espectro la persiguió mientras le lanzaba mortales cortes para eliminarla.

Metal Man aprovecho esto para terminar de liberará su cuerpo del muro, aunque su brazo seguía atrapado en aquella abertura dimensional. Lleno de furia y determinación se agacho junto a donde tenía el brazo, y usando sus poderosas piernas se impulsó hacia arriba hasta liberarlo de aquellas manos sombrías, el portal se cerró y él clamó su victoria con un poderoso grito gutural.

Pudo notar la persecución entre aquel espectro y el pequeño roedor en la oscuridad, así que tomó la guitarra de su espalda y ajustó un poco las clavijas, colocó sus manos cuidadosamente sobre las cuerdas. La ardilla parecía haber sido acorralada contra una pared, pero cuando el guadañazo viajaba a toda velocidad contra ella se transformó en una mosca y lo esquivó con facilidad, era el Professor Mark. El ser de oscuridad se extrañó un poco, pero luego siguió con su ataque, lanzando erráticos ataques al aire en busca de acabar con la mosca, aunque sus acciones se vieron interrumpidas por la onda sónica que lo impactó de lleno y estampo contra el techo del edificio.

Mark volvió a su forma humana junto a Metal Man.

_ ¿Estás good?_ le pregunto y se sorprendió al ver la cortada en su palma, el héroe del metal le respondió con un gruñido y volvió a centrar su vista en el techo del lugar.

El espectro salió del cráter de impacto tirando algunos ladrillos en el proceso, comenzó a descender lentamente mientras se mantenía inmóvil. Se detuvo a 5 metros del suelo frente a ellos.

_ Homim arurim, nichnasim lemshken habdidot shli, kver nimas lei _ les dijo mientras apuntaba la guadaña hacia ellos.

_ Habla bien, hijo de…_.

_ Wait Metal Man _ Mark dio un paso al frente y se dirigió a la entidad _ Ata midber ivrit, meanyan. anachanu le rotzim shum tzrot itch, be'enu ki tikpat anshim hafim mifsha _ le habla en un intento de calmar las cosas.

_ Ani tokef otem ki hem be'im lehatrid uti. bema ata shona mehem? _ preguntó el espectro.

_ Anachanu giburim, redu lekan uvow nidber bruga. ata yuda lidber spardit?_ el ser descendió hasta el suelo frente a Mark, seguía sujetando firme la guadaña, pero sin parecer querer amenazarlos con ella.

_ Si _ le respondió.

_ Excellent. ¿Ves cómo podemos hablar en paz? Dime, ¿cual es tu nombre? _.

_ Hum, me han llamado de muchas formas, demonio, espíritu, fantasma, espectro _ observa su muñeca y continua _ En mi anterior vida por mucho tiempo fui Baraquiel Jewson, pero entonces adopte este camino de oscuridad y sufrimiento como mi estilo de vida, y me convertí en el hijo de la luna. ¡Emoon!_ exclamo alzando los brazos, desde el techo cayó un escombro que dejó entrar un rayo de luz de luna que lo iluminó por completo _ ¡Ay!_ grito cuando el objeto le golpeó la cabeza.

Los héroes ahora podían ver bien a lo que se habían estado enfrentando, un adolescente emo, los picos de sus pulseras y la punta de sus botas góticas brillaban reflejando la luz lunar, al igual que sus aretes y las pequeñas calaveras que sostenían una corta capa negra a sus hombros. Dibujada en su remera igualmente negra estaba la letra E con forma de cuarto creciente.

_ ¿Cómo fue que terminaste así?_ pregunta Mark.

_ Hace años, en el lejano 2008. Mi padre era un rabino, quería que yo siguiera la tradición y me convirtiera en uno, pero ese no era el camino que había elegido para mi, por lo que sin su apoyo, a los 17 años acabe con ese sufrimiento que llaman vida, desgraciadamente mis pecados y mi entrega a la oscuridad me costaron la entrada al Shamayim _.

_ ¿Y por qué no ir a infierno?_ pregunto Metal Man.

_ Soy judío, no creemos en el infierno _ apoyó la hoja de su guadaña sobre su mano _ Desde entonces vago por este condenado mundo en forma de alma emo en pena, luego encontré este lugar, oscuro y frío como mi corazón, lo adopte como hogar, y lo protejo con lo que en el pasado me quitó la vida _.

_ Una hoja de afeitar…_ deduce Mark, Emoon asiente con la cabeza.

_ Use los poderes de la noche para modificarla y convertirla en esto, la llamo hozellette _ Barry entra de repente embistiendo la puerta, se queda boquiabierto ante tal escena _ Grgr. ¡Marrones!_ exclama con furia mientras alza la guadaña.

_ ¡Espera! Viene con nosotros _ Mark lo calma y hace que baje el arma.

_ Bueno, ya resolver misterio, vamonos _ Metal Man se va caminando afuera, Pie afanado le da un último vistazo a Emoon y hace lo mismo, el espectro iba a meterse en las cámaras de refrigeración otra vez pero el skinwalker lo detiene.

_ Hoy, diri ka bala magpabilin?_ le pregunta.

_ ¿Que?_.

_ Que si te vas a quedar aquí _.

_ ¿Ah que se yo? Si _.

_ ¿Por qué no vienes con nosotros? Somos un grupo que usa sus habilidades especiales para hacer el bien, y alguien con las tuyas nos seria de gran ayuda _.

_ Mmm… no sé, disfruto de mi soledad _.

_ C`mon, please, puedes volver cuando quieras _.

_ Bueno, tal vez por un rato _.

Y así los 2 héroes, más el emo, emprendieron viaje por la oscuridad hacia Lukrania, mientras que el joven Barry pudo regresar tranquilo a su casa sabiendo que el viejo frigorífico ahora está libre de fantasmas y que sus compañeros no piensan que es un mentiroso de mierda.